“…El maestro está aquí y te llama”. Juan 11:28
Lectura: Lucas 24
El hermano Richard Wurmbrand fue un judío que vivió en Rumania. Por el año de 1944, un millón de soldados rusos habían invadido Rumania y desde ese momento el hermano Richard, prometió al Señor que les hablaría de Cristo. Llevó el mensaje de salvación por medio del Señor Jesucristo y hubo muchas personas salvadas, que a su vez le hablaban a otros de su salvación. Sin embargo, no todo era así de fácil, ya que, ser cristiano, era ser candidato para ir a la cárcel, además de que la gran mayoría eran torturados hasta recibir la muerte. El hermano Wurmbrand, escribió anécdotas que vivió con muchas personas y muchas iglesias y quiero transcribir una de ellas: “Recuerdo a Piotr (Pedro). Nadie sabe en qué prisión rusa murió. ¡Era tan joven! Tendría quizás unos 20 años. Llegó a Rumania con el ejército ruso. Se convirtió a Cristo en una reunión secreta y me pidió que lo bautizara. Después del bautismo le pregunté cuál era el versículo de la Biblia que más le había impresionado y había influido en él para venir a Cristo. Y Piotr dijo que era Lucas 24, la historia de Jesús cuando encontró a los dos discípulos que iban hacia Emaús. Cuando estaban cerca del pueblo…Jesús hizo como que iba más lejos. Y entonces me preguntó: por qué Jesús hizo eso. Pues no había duda de que él deseaba estar con sus discípulos. Le expliqué que Jesús es cortés. Quería tener la seguridad de ser bien recibido. Al darse cuenta que así era, entró gozosamente a la casa con ellos. Entonces Piotr dijo: los comunistas son descorteses. Procuran penetrar por la violencia dentro de nuestros corazones y mentes. Jesús, en cambio, respeta nuestra libertad. Golpea suavemente a la puerta. Jesús me ha ganado por su cortesía. Hebreos 13.8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Él aún espera a la puerta de su corazón a que usted le abra… -JJ de M
Las sombras quedan detrás tuyo cuando caminas hacia la luz.