“He aquí yo estoy contra ti, oh soberbio, dice el Señor, Jehová de los ejércitos; porque tu día ha venido, el tiempo en que te castigaré”. Jeremías 50:31
Lectura: 1° de Crónicas 21
El censo de David causó un desastre, porque al contrario del censo que se menciona en Números 1,2 que Dios había ordenado, este censo se hizo para que David pudiera gloriarse en el poder de su ejército. Al determinar el poder de su ejército, él estaba empezando a confiar más en esto que en Dios. Hay una línea muy delgada entre confiar en el poder de Dios y hacerse orgulloso porque has sido usado por Dios para grandes propósitos. En el versículo 1 dice que Satanás incitó a David a que hiciera un censo. ¿Puede Satanás forzar a la gente a hacer el mal? No, Satanás sólo tentó a David con la idea, pero David decidió caer en la tentación. Desde el huerto del Edén, Satanás ha estado tentando a la gente a pecar. El censo de David no estaba fuera de la ley de Dios, pero su razón para hacerlo sí – el orgullo en su ejército poderoso, olvidando que su fuerza venía de Dios. Aun Joab, que no es conocido por sus altos ideales morales, reconoció que el censo era un pecado. Del ejemplo de David nosotros aprendemos que una acción, que tal vez no es mala en sí misma, puede ser pecaminosa si es motivada por codicia, arrogancia o egoísmo. Con mucha frecuencia, nuestros motivos, no la acción en sí misma, es la que contiene el pecado. Constantemente debemos pesar nuestros motivos antes de actuar. David cayó en la tentación de Satanás a pesar de que Dios proveyó una salida con el consejo de Joab, pero la curiosidad de David fue estimulada por la arrogancia. Si nosotros nos sentimos auto-suficientes y ponemos nuestra confianza en nosotros mismos y no en Dios, fácilmente caemos en las artimañas de Satanás. La auto-suficiencia nos aleja de Dios.
-AEEZ
“Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quién lo levante…”. Jeremías 50:32ª
Auto-suficiencia
Junio 17, 2008 de adminvidaplena