“Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo…”. 1ª de Pedro 4:11
Lectura: Hechos 2:14-42
Pedro. ¡Cuántas veces Jesús lo tuvo que reprender! ¡Cuántas veces habló sin siquiera pensar lo que decía! Podemos recordar cuando pensó saber más que Jesús mismo. (Mateo 16:21-22) Jesús comenzó a decirles a sus discípulos que les esperaban grandes padecimientos y la muerte misma. Pedro creyó ser más sabio (tal vez se había enorgullecido después de la declaración que Jesús hizo sobre él en Mateo 16:17) y no sabía lo que decía. Ésta no fue la única vez en que Pedro abrió la boca sin antes pensar. En Lucas 22:33, él promete a Jesús que iría con Él hasta la muerte, pero poco tiempo después estaba huyendo al igual que los otros discípulos. Esto fue sólo el comienzo, ya que la gran caída de Pedro vino cuando éste negó tres veces a Jesús (Lucas 22:54-62). De nuevo Pedro había pecado en contra de Dios por abrir su boca de más. Gracias a Dios, no es lo único que podemos decir de Pedro. Aun con todas las fallas que él tuvo, Jesús lo seguía amando y murió en la cruz por él. Después de su arrepentimiento, vemos a un Pedro totalmente transformado por Jesucristo. En el libro de Hechos vemos cómo ahora Pedro abre su boca, no para pecar, sino para predicar el evangelio y en una sola predicación suya como 3 mil personas vinieron a Cristo. Pedro había sido transformado por Jesús. Sin duda se acordó de sus pecados ya mencionados aquí cuando escribió: “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios…”. (1ª de Pedro 4:11) Pedro había aprendido la lección y ahora dice “¡no cometan el mismo error!”. Pidamos a Dios que nos dé sabiduría al hablar, que cuando abramos nuestra boca, sean palabras de Dios las que salgan. -GJMT
No des a tu lengua mucha libertad, no sea que te aprisione… Si deseas ser tenido por sabio, sélo de tal forma que sepas detener tu lengua.
Sabiduría al hablar
Junio 18, 2008 de adminvidaplena